Juan Andrés Robles patrocinó a la denunciante de los exjugadores de Vélez, representó a la Caja Popular, litigó por Federico Petraglia y por las tres hijas de Carlos Cisneros contra eltucumano, volvió a representar a Parache ante la Corte y, apenas 17 días después, apareció defendiendo a Cisneros en la causa federal que investiga trata y sometimiento de la joven. También a Patricia Neme y a Federico Petraglia, los otros imputados junto a Cisneros. El pasado jueves 1 de octubre, por la mañana, el abogado de Cisneros, Neme y Petraglia —los tres investigados en la causa federal por presunta trata de personas— se presentó en los Tribunales Federales de calle Las Piedras con Lourdes Parache, presunta víctima, para hacerla declarar en la causa en la que sus representados están investigados. Intentó que declarara primero ante la Fiscalía y después ante el Juzgado Federal número 2. En ninguna de las dos oficinas quisieron recibir la declaración por la evidente incompatibilidad de la "defensa". La maniobra del abogado de Cisneros abre interrogantes: ¿su actuación del jueves es una prueba más de la coerción personal, la captación y el sometimiento funcional que el clan Cisneros ejercería sobre la -falsa- denunciante de la causa Vélez? ¿Le facilitó la estrategia del abogado el trabajo a la Fiscalía al protagonizar una maniobra más del delito de trata? ¿O fue un error de estrategia que podría costarle la condena al magnate Carlos Cisneros y a su círculo?