Femicidio en Mar del Plata: la autopsia confirmó que Rocío Núñez fue asesinada de un tiro
El informe forense determinó que la joven de 27 años recibió un disparo descendente a corta distancia que le lesionó la carótida y la yugular.

La autopsia preliminar practicada sobre el cuerpo de Aylen Rocío Núñez, la joven de 27 años asesinada en el barrio Las Heras de Mar del Plata, confirmó que la víctima murió a raíz de un disparo efectuado a corta distancia directo a la zona del cuello.
De acuerdo con las precisiones brindadas por los médicos forenses, el proyectil ingresó en dirección descendente y atravesó estructuras vitales como la arteria carótida y la vena yugular, causándole la muerte de manera inmediata. Los peritos de Policía Científica trabajan ahora para recuperar la bala alojada en el cuerpo —ya que no se constató orificio de salida—, una prueba técnica clave para determinar cuál de las dos armas secuestradas tras el hecho fue la utilizada para cometer el femicidio. En el lugar del operativo se incautaron dos revólveres: uno calibre .32 y otro .38.
Por el hecho se encuentra detenido la pareja de la víctima, identificado como José Cejas Urbistondo, quien fue interceptado por la Policía tras una breve persecución en cercanías de las calles Reforma Universitaria y Güiraldes, luego de que un llamado al 911 alertara sobre el brutal ataque perpetrado en la vereda de la vivienda compartida.
Un frondoso prontuario y pedido de captura vigente
El acusado fue trasladado a los Tribunales marplatenses para comparecer tanto por el femicidio como por una causa penal previa que pesaba sobre él. Según la investigación, Urbistondo era intensamente buscado con un pedido de captura librado por el Juzgado de Garantías N° 5 por un violento asalto ocurrido a mediados de diciembre pasado en un corralón situado en Fortunato de la Plaza y Mac Gaul.
En aquel episodio, dos delincuentes armados ingresaron al comercio, balearon en el rostro a la víctima, identificada como Darío Tapia, y escaparon con dinero. Aunque en primera instancia se detuvo a otras tres personas, las pistas posteriores permitieron ubicar a Cejas Urbistondo como partícipe directo, imputándole los delitos de homicidio criminis causa y robo agravado por el uso de arma de fuego, en poblado y en banda.
Violencia previa y un embarazo perdido
El crimen de Rocío, madre de tres niños de 9, 5 y 3 años, dejó al descubierto un patrón continuo de maltratos y abusos físicos. Fuentes cercanas a la joven revelaron que convivían hacía aproximadamente cinco meses y que durante ese período los episodios de violencia fueron constantes.
Entre los testimonios aportados por allegados a la víctima, se conoció un antecedente devastador: tiempo atrás, la mujer había cursado un embarazo junto a Urbistondo que terminó interrumpiéndose como consecuencia directa de las agresiones físicas a las que era sometida. La causa avanza en la fiscalía interviniente para terminar de recolectar las pericias balísticas que certifiquen el arma homicida y refuercen la imputación por femicidio agravado.
Fuente: /EnterateNoticias







