Iba alcoholizado manejando en contramano y atropelló a un motociclista: deberá pagar $52 millones

    Un conductor alcoholizado iba a más de 70 kilómetros por hora, se metió en contramano y embistió a una moto en Zapala.

    Contramano-1024x579

    Un fallo judicial ejemplar le puso un freno a la imprudencia extrema al volante en la provincia de Neuquén. La Justicia civil condenó a un automovilista a pagar una astronómica indemnización superior a los $52 millones tras protagonizar un salvaje accidente de tránsito en la localidad de Zapala. El conductor manejaba a exceso de velocidad, se encontraba bajo un fuerte estado de ebriedad, ingresó de contramano por una avenida y embistió brutalmente a un motociclista que transitaba por la zona.

    El escalofriante siniestro vial tuvo lugar en la intersección de la avenida San Martín y la calle Avellaneda. De acuerdo con la pormenorizada reconstrucción judicial del caso, la víctima circulaba a bordo de su motocicleta por su carril correspondiente. De manera intempestiva, una camioneta de gran porte invadió su trayectoria transitando en dirección contraria a la permitida y lo impactó violentamente en su lateral derecho, provocando que el rodado menor saliera despedido y se desplazara más de 20 metros sobre la cinta asfáltica.

    Fuga, cámaras de seguridad y pericias contundentes

    Lejos de detenerse a auxiliar al motociclista que yacía gravemente herido en la calle, el desaprensivo conductor de la camioneta decidió continuar su marcha y se dio a la fuga cobardemente. Durante el exhaustivo juicio, los peritos oficiales analizaron al detalle las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, revelando que el vehículo infractor transitaba a 72 kilómetros por hora, una velocidad que superaba ampliamente el límite habilitado para ese cruce urbano sin semáforos.

    Los estudios toxicológicos posteriores terminaron de hundir la estrategia de la defensa. Los análisis de laboratorio acreditaron de manera irrefutable que el sujeto manejaba con 1,44 gramos de alcohol por litro de sangre, confirmando el cóctel letal de infracciones: alcoholemia positiva, exceso de velocidad y circulación en sentido prohibido. Frente a este abrumador escenario probatorio, el juez civil Marcos Recupero determinó que el choque era absolutamente previsible y responsabilizó en su totalidad al automovilista.

    Las secuelas de la víctima y el fallo millonario

    El brutal impacto le cambió la vida a la víctima para siempre. El motociclista sufrió lesiones de extrema gravedad que requirieron complejas intervenciones quirúrgicas, incluyendo la dolorosa colocación de material de osteosíntesis para estabilizar sus huesos fracturados. Además, debió afrontar un largo y tedioso proceso de tratamientos de rehabilitación para intentar recuperar la movilidad, padeciendo secuelas físicas y psicológicas que impactaron de lleno en su desarrollo cotidiano.

    Para establecer el inédito monto resarcitorio, el magistrado evaluó minuciosamente los daños físicos permanentes, el lucro cesante y el daño moral ocasionado al damnificado durante todo su calvario médico. De esta manera, el juzgado concluyó que el infractor deberá responder con su patrimonio por la temeraria conducta desplegada aquella jornada, fijando una reparación económica que supera los $52 millones, una cifra que busca sentar un firme precedente contra la irresponsabilidad criminal en las calles.

    Fuente: /EnterateNoticias